jueves, 20 de febrero de 2014

Comunidades de vecinos

El ranking de los principales conflictos en el seno de las comunidades de vecinos:

1. Inadecuada llevanza de la contabilidad

Una adecuada administración implica llevar las cuentas al día y de forma totalmente transparente: presentar informes económicos periódicos, presupuestos y liquidaciones anuales.

Nombrar presidente a un propietario deudor con la comunidad suele acarrear problemas de fraude en fincas que carecen de administrador. Ser presidente de una comunidad es obligación de los propietarios cuando les corresponda. No obstante la junta de propietarios, en caso de que haya varios voluntarios, puede nombrar a otro propietario aunque no le corresponda, si el orden establecido condujese a nombrar presidente a un propietario deudor con la comunidad, que en todo caso carecerá de derecho de voto.

2. Problemas de convivencia. Actividades insalubres, delictivas, ruidos, etc. Arts 7 y 9 LPH

Posibles actuaciones: a) localizar el foco del conflicto, b) intentar llegar a un acuerdo amistoso, c) requerir  mediante el envío de Carta certificada e inclusión del problema en el orden del día, d) solicitar ayuda al resto de vecinos para obtener imágenes con el fin de ejercitar denuncia por insalubridad o acto vandálico.

La reiteración de actos vandálicos puede poner de relieve la necesidad de instalar cámaras de vigilancia en zonas comunes. La instalación rondará los 700 €, y su mantenimiento mensual unos 50 €. Puede ser un elemento disuasorio aunque no es la panacea, también puede ser inutilizado por el infractor.

3. Morosidad

Tras la reciente modificación de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), el banco que ejecuta la vivienda o el nuevo propietario que la compra, tienen obligación de responder de las deudas pendientes a la comunidad del año en curso y de los tres años anteriores.

Trámites previos (reclamación extrajudicial): a) intentar acuerdo amistoso, b) enviar escrito, y c) averiguar bienes (posible insolvencia). La reclamación judicial, denominada procedimiento monitorio, requiere previamente liquidar las cantidades adeudadas hasta la fecha en el Acta.

Cada vez son más los casos de propietarios que, acuciados por la difícil situación económica, proponen a la comunidad desarrollar la limpieza de las zonas comunes a cambio de reducir su deuda con la comunidad. Los problemas que se plantean aquí son: a) duda del buen trabajo realizado (en especial si no es la actividad principal del deudor), b) problema de sobrecoste: al “sueldo”, que se quedaría la comunidad en pago de la deuda, habría que sumar el alta en Seguridad Social y los productos de limpieza, y c) en caso de no dar de alta, doble problema de responsabilidad de la comunidad, por no dar de alta y por pagar en “B”.


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